Saturday, April 20, 2013

FanFic: "EVERY BREATH YOU TAKE OF ME" (Robert Pattinson & Tú) - 38vo Capitulo.

Hola Krisbians((: paso rapidin a subirles nuevo capitulo de esta fanfic como todo sábado  espero que sea de su agrado y sigan queriendo leer y disfrutar de ella((: las adoro y muchas gracias por todo, preciosas! nos vemos pronto <3.

ANI(:

Sumario

***

EVERY BREATH YOU TAKE OF ME.
Capitulo 38.


Mis ojos se abrieron despacio recorriendo la habitación, estuve unos minutos boca abajo para luego darme la vuelta y quedar mirando al cielo blanco de la habitación. Estaba solo yo en la habitación, lleve mi mirada hacia el reloj de la pared que estaba encima de la puerta. Eran cinco para las dos de la tarde. mierda, si que había dormido. 

-he dormido demasiado- dije caminando hacia él, estaba sentado en el sofá negro largo de la estancia, me observo de arriba abajo, estaba envuelta en la sabana. 

-o has dormido muy poco- dejo a un lado unos papeles que tenía en sus manos, me atrajo con sus manos hacia él haciendo que me sentara en sus piernas. Frunce el ceño. 

-¿a qué hora nos dormimos ayer?- pregunte. 

-eran como las cinco y media cuando tú te quedaste dormida, yo demore un poco mas- me contesto. Asentí al tiempo que el me regalaba una hermosa sonrisa, acerque su rostro con mi brazo que había enrollado anteriormente a su cuello, bese sus labios siendo encantadoramente correspondida. 

-debes tener hambre- se levanto de su lugar conmigo en brazos, escondí mi rostro entre su cuello riendo estúpidamente. Me dejo en el cuarto, a bajarme de sus brazos camine hasta el baño, allí seguían las prendas tiradas en el suelo. Deje caer la sabana por el piso para luego tomar mi vestido blanco y ponérmelo. Mientras acomodaba bien el vestido a mi cuerpo buscaba por el piso mi braga, mire por todos lados sin encontrarla, salí del baño y busque esta vez en el cuarto, no estaba. 

-Se me ha perdido algo- dije sentándome sobre la mesa, Robert me observo un momento y luego desvió la mirada sobre lo que estaba acomodando dentro de su billetera. Me dio una mirada como la de antes, de arriba abajo. 

-no es nada que recuerdes que llevabas a noche, tienes todo- me sonrió -oh, quizás lo que se te ha perdido no se puede ver a simple vista- sonreí mordiendo mi labio. 

-¿donde la has dejado?- le exigí. 

-¿qué cosa? yo no he agarrado o escondido nada, amor- dio un casto beso sobre mis labios.-vamos- dijo caminando lejos de mi. Le mire negando a la vez, me baje con cuidado de la mesa. 

-está bien, si lo prefieres así- mis manos alisaron mi vestido antes de caminar y pasar por delante de él, su coqueta y juguetona sonrisa era increíble. Nos paramos enfrente del ascensor. 

-siempre te preferiré sin ropa _________- susurro cerca de mi odio al tiempo que las puertas del ascensor se abrían. Habían más personas dentro del ascensor, entramos y me percate que estaba el mismo chico que el día anterior. Iba a entrar primero cuando Robert se me adelanto y entro primero, se acomodo tomando de mi mano tirándome a él, poniéndome delante de él, de espaldas. 

Dentro habían cinco personas aparte de nosotros dos. Mire con sutilidad a casi todos o los que pude. De repente sentí una de sus manos sobre mi trasero y mi cuerpo se tenso totalmente. Su otra mano seguía en mi cintura mientras su mano en mi trasero bajaba, pensé que en verdad no haría nada porque el vestido era realmente algo largo y le costaría totalmente levantarlo, pero claro que me equivoque. 

él nos había puesto en una de las esquinas y nadie miraba a nadie, solo hacia las puertas. Su mano corrió rápido ante mi entrepierna, presione allí como pude, pero fue totalmente inútil. Y me rete a mi misma por no haberle exigido de verdad mi braga. Uno de mis brazos enrollo mi estomago y mi otra mano la puse sobre la suya en mi cintura. Con sus dedos separo mis labios y acaricio, con total y completa malicia, mi cuerpo se volvió a tensar. Y sin más introdujo dos dedos dentro de mí. Los movió con lentitud, como si estuviera él realmente disfrutando de ese momento y claro que lo estaba haciendo, y yo, yo estaba que explotaba. Movió y movió sus dedos dentro, rápido y lento. 

Apegué mi trasero hacia él, tratando de encontrar su entrepierna, roce contra él haciendo que su mano se presionara sobre mi cintura y me acercara mas a él. Ya mis piernas no podía mantenerlas firmes o en el mismo lugar, necesitaba realmente moverme. De repente sus dedos salieron y las puertas del ascensor se abrieron. 

-Necesito ir al baño, acompáñame- dije mientas salíamos del ascensor. él camino delante de mí para indicar el camino, pasamos por un pasillo, el se paro enfrente de la puerta sonriendo con total diversión. Pase por su lado, tomando la puerta del baño y mirando dentro de el. 

Jalee de su camisa tirándolo dentro del baño junto a mí. Empuje su cuerpo contra el lavamanos y me abalance sobre sus labios. Sus manos subieron por mi espalda aferrándome con fuerza hacia él. No estaba pensando con claridad de seguro en ese momento, solo quería besarlo y tocarlo y sacarme de adentro toda esa lujuria y placer que él había puesto en mi minutos atrás. Su lengua recorrió mi boca tan rápido como seguro mis manos desabrocharon su cremallera. Separo mis manos de su cuerpo y tomó con las suyas el mio, subiéndome sobre él. Avanzó hasta dentro de unos de los cubículos del baño dejándome caer nuevamente sobre el piso. Sentí el golpe de la puerta del cubículo cerrarse para luego sentir nuevamente sus manos debajo de mi vestido, lo enrolló hasta mi cintura, me dio vuelta de golpe. Su penetración dolió pero sentí la necesidad de seguir & que ambos lleguemos a nuestro punto. Su cuerpo se desentenso y gracias a eso el mio también. Sus manos sujetaban mis caderas mientras él empujaba contra mi despacio, con lentitud y cuidado. Mi cuerpo comenzó a llenarse de calor, de ese calor que arde por cada rincón. Separando un poco más mis piernas y le sentí mas a dentro. 

-¿te encuentras bien?- susurro sobre mi hombro, el peso de su cuerpo sobre él mío de alguna forma me hizo sentir bien. 

-sigue..-murmure, cuando sus movimientos comenzaron a ser más rápidos y fuertes, pegue mi frente a la pared fría del baño mordiendo mis labios y cerrando la mirada. Era doloroso pero tan, tan necesitable su movimiento, su penetración. 

Salió de mi sin siquiera esperarlo. Mi cuerpo quedó algo tembloroso, le mire y él estaba sentado en el retrete, tiro de mi mano y enseguida cuando la tome me senté sobre él. Su pe*e entró directamente con una fuerte punzada en mi. Aferré mis manos a sus hombros llevando de inmediato mis labios a su cuello, mordiendo con malicia allí, él gruñó hacia mi en respuesta. Le mire conectando nuestras miradas, mis caderas se movieron sobre él, el ritmo de sus caderas siguió al mio, convirtiéndonos en uno solo. 

El orgasmo nos llegó juntos, su líquido corrió dentro de mi produciendo ese exquisito cosquilleo. Sus labios habían ocultado mi grito final y siguieron acariciando después, besandolos con dulzura. Mis ojos se abrieron encontrándome con su mirada, él depositó otro corto y dulce beso sobre mi labios. 

-¿me las darás?- le pregunté, él sonrió sabiendo muy bien a lo que me refería. 

-no las necesitas ahora- me contesto, negué sonriendo. 

-claro...pero deberíamos decirle...- mis ojos se abrieron de par en par e inconscientemente voló una de mis manos sobre su boca como para callar algo que ni él había pensado en decir. Y callo en mi la cuenta de que estábamos en el baño de un hotel después de haber follado. Me levante de sobre él, y no tuve que acomodar o poner algo en mi, todo estaba en su lugar. Le mire agitando las manos en forma de decirle que se levantara. 

-arréglate- susurré tan bajo como pude mientras afuera seguían aquellas mujeres hablando felices. Él me sonrió, acomodo su ropa para luego mirarme con esos ojos oscuros profundos. Trague con dificultad, se acercó a mi y busco mis labios, desvíe el rostro dándole la mirada más suplicante que en ese momento podía. Sus manos se apoderaron de mi cintura y caderas mientras sus labios jugaban en mi cuello. Empujó sus caderas contra mi cintura y Dios!, no pude evitar que un gemido saliera de mi boca. Empuje su cuerpo con mis manos alejandolo de mi, él sonreí como un imbécil. 

Salí del cubículo, sin mirar a las dos mujeres que estaban fuera. Me acerque al lavamanos dejando correr el agua, llene mis manos con agua para luego mojar un poco mi rostro, lo necesitaba. Note como las mujeres antes de marcharse me miraron, yo suspiré aliviada. 


-Te odio, lo juro- dije, Robert salió del cubículo sonriendo aún, como si realmente todo fuera tan gracioso. 

-Te ha encantado, no te quejes- dijo, su cuerpo estaba descansando contra la pared que separa un cubículo del otro, con manos en los bolsillos luciendo el hombre más sexy y hermoso del puto mundo. Yo le mirada desde el espejo. 

-Como sea- dije poniendo los ojos en blanco -tengo hambre, llévame a comer- dije, él abrió los ojos de par en par. 

-y pensé que esto ya había sido suficiente- dijo indicando el cubículo en que habíamos estado anteriormente. Sonrió y no pude evitar soltar una risita por lo bajo. Le di un golpecito con mi mano contra su torso para luego salir del baño acompañada de mi hombre.

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